¡Empezamos nuevo año lleno de muchos propósitos! ¡Uno de ellos puede ser cuidarte!
Las fiestas navideñas suelen estar marcadas por comidas abundantes, ricas en grasas, azucares y alcohol que afectan a nuestro aparato digestivo ya sea generando digestiones pesadas, molestias digestivas, gases o sensación de hinchazón u otros problemas gastrointestinales. Así que ahora es un buen momento para mimar este aparato digestivo e intentar recuperar su equilibrio y cuidar también nuestro hígado, un órgano clave que nos ayuda a la depuración de forma natural (¡entre otras muchas funciones!)
Hay muchos consejos sobre que alimentos o productos herbáceos pueden ayudarnos a esta detoxificación, pero antes de nada es importante que tengamos en cuenta que recuperar los buenos hábitos lo antes posible, pero de una forma progresiva, es primordial y así evitar seguir incrementado los tóxicos que queremos eliminar y cuidar nuestros órganos. Aquí es importante tener en cuenta que la alimentación tiene un papel fundamental, pero también será esencial otros factores como tener una buena hidratación, el descanso, evitar los tóxicos que pueden contener los productos de higiene o los utensilios de cocina y la actividad física, entre otros...
¡Así que vamos con el primero! la alimentación. Una dieta equilabrada y variada con variedad de nutrientes nos asegurará un buen funcionamiento de las fases de detoxificación hepática (Fase I y Fase II).
¿Qué sería interesante reducir y en algunos casos eliminar de nuestra dieta?
- Productos ultraprocesados.
- Productos con exceso de grasas saturadas o trans.
- Azúcares o productos que contienen azúcares añadidos.
- Alimentos que contienen aditivos y sustancias químicas.
- Bollería industrial.
- Cafeína (¡en exceso!).
- Alcohol.
¿Qué sería interesante incorporar en nuestra dieta?
- Aliments ricos en fibra para evitar estreñimiento y la acumulación de tóxicos hacía el hígado y promover la regularidad digestiva. La encontramos en las frutas frescas, verduras, cereales integrales y legumbres.
- Vegetales de la familia de las crucíferas como el brócoli, coliflor, coles… ya que contienen el sulforafano y el indol-3- carbinol que nos ayudan a la detoxificación.
- Antioxidantes: frutos rojos, hojas verdes, y en general las frutas y verduras con colores brillantes.
Antioxidantes.
- Cúrcuma: una especia que contiene la curcumina; antioxidante, antiinflamatoria que cuida nuestro hígado.
- Remolacha; que contiene betalaína un pigmento antioxidante que le aporta su color característico que también ayudará a esta limpieza del hígado.
- Alimentos que también contienen sulfuros (aparte de las crucíferas) como el ajo, el puerro y la cebolla.
- Alimentos ricos en vitaminas y minerales: Las frutas, verduras, nueces, legumbres y semillas nos aportarán nutrientes como la vitamina B6, B12, ácido fólico magnesio o zinc; cofactores esenciales en la Fase II de detoxificación.
- Alimentos que contengan aminoácidos también esenciales para la Fase II de desintoxicación del hígado como las carnes magras huevos, pescado y legumbres.
- Alimentos que contienen glutatión un potente antioxidante que ayudará a neutralizar y eliminar las toxinas facilitando la excreción. Lo encontraras en el brócoli, ajo, cebollas, espinacas, pavo y yogur.
La fitoterapia también puede ser una buena aliada ayudando a la función hepática, por ejemplo, encontramos a toda la familia de hierbas amargas como el boldo, el diente de león, ortiga, cardo mariano y alcachofa.
Alcachofas.
Además, el descanso digestivo nocturno, a ser posible de 12 horas y valorar un ayuno intermitente para aumentar más aún las horas de descanso, limpieza y detoxificación (cuidando la alimentación durante las horas de ingesta).
Como siempre comento, en determinados casos estas propuestas pueden estar contraindicadas así que es importantísimo personalizar según cada situación.